Último partido de la fase de grupos de la Champions League como lo conocemos en el Estadio Santiago Bernabéu. El año que viene habrá nuevo formato y dicho hecho obligaba a vestirse de gala para un Real Madrid vs. Napoli con el liderato del grupo C en juego. Partidazo lleno de goles, con show de Jude Bellingham y con Nico Paz bautizándose por todo lo alto. Wembley, un poco más cera

Aurélien Tchouaméni, Eduardo Camavinga, Luka Modric, Thibaut Courtois, Arda Guler, Vinicius Kepa y Eder Militao eran baja en un conjunto blanco donde se espera por el regreso de todos estos para el 2024 salvo el croata. Carlo Ancelotti apostó por una formación inicial donde entre lo mejor que se encontraba a mano y la obligación de entender este momento del curso bajo la doble competencia, se buscaba derrotar a un Napoli que ya tenía a Walter Mazzarri en sus filas.

Con un once conformado por Andriy Lunin, Dani Carvajal, Antonio Rudiger, Nacho, Ferland Mendy, Fede Valverde, Toni Kroos, Dani Ceballos, Jude Bellingham, Rodrygo y Brahim salieron los blancos. En frente aparecían los Osimhen, Khvicha Kvaratskhelia o Gio Simeone. El argentino, desde el arranque en lugar del nigeriano. Un remate de Goes a dos minutos, la primera del Madrid. Los italianos salieron sin complejo y a realizar un choque largo para evitar los contragolpes del local. El premio llegó casi que de inmediato.

Un gran centro de Kvaratskhelia encontraría a Raspadori a la espalda de Mendy. La tocó el delantero para que Gio Simeone marcase su tanto en el coliseo blanco. El éxtasis italiano duró poco gracias a que solo dos minutos después, una contra del Madrid acabó con Rodrygo rompiendo el ángulo de Meret. Partidazo en un Bernabéu lleno hasta la última fila. El brasileño, en estado de gracia en medio de una ausencia de Vinicius que hace que tenga más peso que nunca. Diversos dominios de ambos equipos por medio de la posesión llegaban.

Pero al 34 el hombre de la temporada aparecería. Bellingham picaba al espacio, David Alaba le ponía un centro cruzado y el ingles en plancha (Y al mejor estilo CR7), remontaba de paloma un duelo que le sigue confirmando como el dueño de este nuevo Real Madrid. Goleador de los blancos en LaLiga, en la Champions y en un Bernabéu rendido a su figura al grito de Hey Jude. Se terminan los calificativos para un fichaje que mejora cualquier pronostico que se haya hecho sobre su figura hasta aquí.

Real Madrid

La segunda mitad empezaría de manera eléctrica. Osimhen saltaba al césped por Simeone y solo un minuto después, un pase filtrado por banda de Di Lorenzo acababa en un doble remate de Zambo Anguissa. Todo igualado, más de 40 minutos por delante y un huracán de aliento napolitano en el Bernabéu. Los de Mazzarri vivían su mejor momento y Ancelotti mandaba a Joselu en lugar de Ceballos. A los 61 y tras un gran centro de Mendy, el delantero fallaba solo lo que era un 3-2 inmejorable. Por centímetros y seis minutos después se le anularía el mismo resultado a Victor Osimhen.

Quedaban 15 y Madrid lo intentaba con un Bellingham que lideraba ocasiones para Rudiger, Joselu y hasta un Nico Paz que ya había ingresado. Hasta una chilena del 9 se animó a presentar un conjunto blanco que asumía el golpe por golpe para el devenir del duelo. De momento no era la noche de un Joselu que ocasión tras ocasión se iba perdiendo un poco en su frustración. El Bernabéu se animaba buscando la reacción de un veterano hecho en casa.

Pero Europa tiene sorpresas y estas pasaron por Nico Paz. El argentino y un remate de cerca de 22 metros sorprendió a Meret en el final del duelo. Era el 3-2 para un Real Madrid que estallaba ante el tanto del argentino. Bautizo en un Bernabéu donde todo se cerró con otro tanto de Joselu. Los Merengues, con pleno de victorias y a octavos como primeros. Partidazo por todo lo alto.

¿Cuándo se sortean los octavos de la Champions?

Todo tendrá lugar el 18 de diciembre en Nyon. Ahí Real Madrid conocerá a sus rivales de cara a la segunda parte de la temporada europea. Recordemos que no pueden enfrentarse equipos del mismo país hasta cuartos de final. La casa blanca ya piensa en el verdadero camino rumbo a Wembley 2024.