Nahuel Molina pisó fuerte en la casa del Real Madrid. El lateral derecho de la Selección Argentina dejó en silencio al Santiago Bernabéu tras convertir un golazo infernal desde fuera del área, sellando el 2-2 transitorio de Atlético Madrid en lo que terminó siendo la derrota 3-2 para el Colchonero, por la fecha 29 de LaLiga.
Cuando el Merengue había logrado revertir el marcador, Diego Simeone movió el banco y mandó a la cancha al campeón del mundo en lugar de Ademola Lookman. La apuesta salió a la perfección: a los 66 minutos, apenas nueve después de haber ingresado, Molina sacó un derechazo que se colgó en el ángulo superior. Pese al vuelo de Andriy Lunin, la pelota viajó con una violencia que hizo estéril cualquier esfuerzo.
La espectacularidad del remate incluso sorprendió a todo el Atlético. Mientras Molina festejaba desaforadamente, Giuliano Simeone se acercó llevándose las manos a la cabeza, incrédulo por la situación. En la misma sintonía estuvo su padre, que fue enfocado sacudiendo su mano por el deleite de la jugada.
Sin embargo, la felicidad duró poco para el Colchonero. Tan solo seis minutos más tarde de empatar el encuentro, apareció Vinícius para poner el 3-2 y firmar su doblete personal, ya que anteriormente había convertido un penal para el empate transitorio.
Pese a que su gol no terminó sirviendo para sumar puntos, Molina logró estirar una sorpresiva racha ofensiva. Es que hace tan solo dos semanas le dio la victoria a su equipo ante Getafe, también con otro teledirigido cuya única diferencia es que el remate vino desde el lado izquierdo de la cancha.
De esta manera, Molina llega con la flechita para arriba de cara a los amistosos de la Selección Argentina ante Mauritania y Zambia, el 27 y 31 de marzo. Aunque, Lionel Scaloni festejando celebra pensando a futuro: uno de sus piezas clave en la defensa vive un ilusionante presente a tres meses del Mundial.







